Sandra Bullock encarna a una fría ejecutiva que tendrá que embarcarse en un matrimonio de conveniencia para evitar que la deporten a Canadá. Sus empleados la temen, a su asistente lo trae por la calle de la amargura, aunque todo cambiará cuando, por ser canadiense, Inmigración la amenace con deportarla y ella adopte la primera solución que se le presenta - casarse con el propio asistente que la detesta.