The Hurt Locker, de Kathryn Bigelow, arrasó en la gala.
El filme ganó seis de los ocho premios a los que era candidato, entre ellos los de mejor película y mejor director. Igual número de nominaciones tuvieron la taquillera superproducción de ciencia ficción Avatar y la británica An education, de Lone Scherfing.
Los premios a mejor actor y actriz principal recayeron en los británicos Colin Firth, por Un hombre soltero, y Carey Mulligan, por An education. La película de James Cameron, Avatar, terminó la velada con dos galardones, diseño de producción y efectos especiales.
En las categorías de actores secundarios hubo pocas sorpresas, ya que resultaron triunfadores Christoph Waltz, por Malditos bastardos, merecedor anteriormente del Globo de Oro al mejor actor secundario y el premio al mejor actor en el Festival de Cannes 2009, y Mo’Nique, por Precious: Based on the novel Push by Sapphire, receptora de los premios a mejor actriz secundaria de los Globos de Oro y la Crítica estadounidense. Todos estos ganadores también han sido nominados a los premios Oscar.
El primer acto oficial del nuevo presidente de la Bafta fue la entrega a Vanessa Redgrave del Bafta Fellowship, máximo galardón que concede la Academia y que se otorgó en su día, entre otros, a Charles Chaplin y Alfred Hitchcock. Redgrave, de 73 años, es una de las más destacadas actrices de cine y teatro del Reino Unido. Ganó en 1977 el Oscar a la mejor actriz por el filme Julia. Redacción y EFE.