ShowBizCafe.com
Español English


SBC
Noticias
Críticas
Próximamente
Avances
Entrevistas
Videos
Enfoque
DVD

Críticas

Críticas

Críticas

Enviar Agregar RSS

Harry Potter y la Orden del Fénix

Crítica hecha por:  Jack Rico

Fecha: 07.13.2007

Calificación:

Clasificación: Clasificación: PG 13 por violencia e imagenes de miedo.

Estreno cinematográfico: 07.13.2007 Estreno nacional en los EU

Elenco: Ralph Fiennes , Daniel Radcliffe , Emma Watson , Rupert Grint

Director: David Yates

Distribuidor: Warner Bros. Pictures

Género: Ciencia Ficción

País: Reino Unido

Página oficial: http://www.mundopotter.com/


 Ir a la página del filme

Las cosas se han puesto serias para Harry Potter.

En este quinto capítulo de la serie sobre el joven mago aprendiz (Daniel Radcliffe), lo atacan los vampirosos “Dementors,” nadie le cree sus cuentos del retorno del malvado Lord Voldemort (Ralph Fiennes), se siente aislado y aparte del mundo entero, teme que es capaz de convertirse tan malvado como su archienemigo, muere uno de sus seres queridos y, tal vez peor que todo lo demás para un adolescente, se enchula de una muchacha.

El capítulo más largo hasta la fecha de la serie de novelas de la inglesa J.K. Rowling se convierte en la película más corta de las cinco, y ese detalle cronológico se nota: “Order of the Phoenix” abarca muchísimo y corre ligeramente de una escena a la próxima, y de un tema a otro, tocando en cada uno brevemente y sin gran profundidad salvo uno: el sufrimiento existencial de ser adolescente. Pero a pesar de la prisa de este cuento, no se tropieza salvo en uno o dos casos, y resulta ser una película muy entretenida, sobre todo gracias al elenco estelar de actores británicos veteranos del teatro. Aquí hace su debut en el mundo mágico Imelda Staunton, recién nominada para un Óscar por su protagonización en “Vera Drake,” realizando un personaje 180 grados opuesto a aquel papel famoso; en el rol de Dolores Umbridge, agente del gobierno mágico de Inglaterra, ella se entromete en la administración del colegio para hechiceros Hogwart’s, y se convierte en uno de los villanos de cine más efectivos jamás en provocar miedo y despecho sólo con reír y vestir de color rosado.

Pero el villano verdadero, claro, es el sin-nariz Voldemort, un mago experto con cara de serpiente y corazón de diablo, que ha logrado volver desde el otro lado de la muerte para vengarse de Harry, el niño encantado que causó su muerte siendo más que un bebé. Para lanzar su gran retorno y volver a tomar control del mundo, Voldemort recluta un ejército, ayuda a varios de sus seguidores a escapar de la cárcel y hasta intenta tomar control de la mente de Harry y subyugarlo como su servidor. Pero el objeto clave en su plan de control resulta ser una de las principales fallas de esta película: Voldemort necesita obtener un objeto mágico, exactamente la definición del MacGuffin que una vez describió Alfred Hitchcock: el objeto la búsqueda del cual impulsa la trama. Pero al MacGuffin mágico ni siquiera lo identifican hasta pasada la mitad de la película; es algo que le dará a Voldemort el poder para ganarle a los héroes, o por lo menos uno supone, porque la trama falla en establecer uno de los elementos críticos del cuento: los riesgos en juego. ¿Qué poder obtendrá Voldemort de este objeto? ¿Qué exactamente sucederá si lo consigue? ¿Por qué hay que prevenir que lo encuentre? Aquí la película se torna descuidada con la narración, inventándose reglas y condiciones nuevas mientras corre, en vez de deletrearlas claramente durante un período inicial para que el público tenga los pies en terreno sólido, pase lo que pase. Los veteranos lectores y cinevidentes de Harry Potter entenderán perfectamente bien lo que sucede, pero cuidado los demás. Y desafortunadamente, el gran choque final resulta ser una batalla anticlimáctica entre Voldemort y Dumbledore (Michael Gambon), el administrador de Hogwart’s, disparándose colores el uno al otro; una de esas escenas en que los actores hacen grandes gestos que deben haberse visto medio ridículos llevados a cabo frente a la pantalla verde de los efectos especiales.

Pero en un mundo ficticio tan lleno de magia y maravilla generada con computadora, tal vez el aspecto más fértil e interesante de esta serie de novelas y películas ha sido su cualidad de existir a través del tiempo. A diferencia de una ficción cualquiera que se desplaza en un presente eterno y los personajes no cambian mucho de edad, cada capítulo nuevo de esta serie abarca otro año más para los niños en Hogwart’s, y con cada año los personajes se hacen más maduros y sus vidas se hacen más ricas y complejas. Según Rowling escribe más novelas haciendo a sus personajes cada vez más adultos, siguen saliendo estas películas con su elenco de jóvenes que hemos visto crecer en tiempo real, como una versión ficticia en el trasfondo de un Londres mágico del experimento documental “7 Up” de los ingleses Paul Almond y Michael Apted, en el que entrevistan a un mismo grupo de personas periódicamente desde los 7 años de edad hasta, en su último capítulo, los 49. Para Harry Potter, el efecto especial más impresionante es el de ver en primera mano los cambios, las dificultades y la sabiduría que traen el pasar de los años.

Notas Relacionadas

Notas Relacionadas


AMIGOS DE SBC

Luis Radio

City Lights Guide

Enrique Santos


ShowBizCafe.com

SBC Noticias   |   Críticas   |   Próximamente   |   Avances   |   Entrevistas   |   Videos   |   Enfoque   |   DVD   |   Contactenos   |   RSS   |   Site Map

Todo Los Derechos Reservados. Copyright © ShowBizCafe.com | Diseño por Face3media.com